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| Balance del año 2005:
Falta de Cultura de Prevención Contra Incendios |
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Rafael Sarasola
Presidente
Tecnifuego-Aespi
El 2005 ha sido uno de los años
más críticos de la última década,
en cuanto a incendios de grandes dimensiones. Dos casos están
en la mente de todos: el incendio del edificio Windsor en Madrid
y el incendio forestal de Guadalajara; pero no olvidemos otros
muchos, menos mediáticos, que quedan en la sombra, los
de cientos de viviendas, oficinas, comercios, industrias, residencias,
hoteles, etc. que han ardido durante 2005.
Recopilando datos y según las últimas estadísticas
disponibles (Asociación de Ginebra), al año mueren
en Europa 4.000 personas a causa de los incendios, en España
esta cifra ronda los 300 fallecidos. A diario se producen entre
50 y 80 incendios que en el 90% de las circunstancias se extinguen
sin provocar víctimas, su incidencia es económica
fundamentalmente, ya que los incendios que se producen a lo
largo de un año representan unos costes del 1% del PIB
nacional.
Si bien esto no es una buena noticia, tampoco debemos ser alarmistas;
aquellos que trabajamos en el ámbito de la Protección
contra Incendios sabemos que hay soluciones cada vez más
avanzadas profesional y tecnológicamente hablando. Sin
embargo, es inevitable que en años como éste nos
preguntemos qué ha pasado, qué circunstancias
se han dado para llegar a este panorama, por qué, siendo
cada vez más avanzados los métodos y tecnologías
de prevención y protección, no se traduce en una
mejora de las cifras, disminuyendo proporcionalmente el número
de incendios.
El origen de las causas, aunque no el único pero sí
el más importante, es la falta de una cultura de prevención,
tanto en las personas de mayor responsabilidad social, los administradores
públicos, como en los responsables de ámbitos
más domésticos y privados. La protección
contra incendios es una partida secundaria, no resulta una prioridad,
sin considerarse una inversión, aquilatando los costes
al mínimo.
En este artículo vamos a analizar algunos de los incendios
del 2005, intentando dar soluciones, afirmando que al incendio
se le vence con previsión, metodología, profesionalidad,
y aplicando las distintas normativas de obligado cumplimiento.
EL EDIFICIO WINDSOR
El
incendio que destruyó el edificio Windsor en Madrid creó
gran inquietud entre los ciudadanos sobre la seguridad en caso
de incendio en los edificios en altura. Durante las semanas
siguientes al siniestro, recibimos cientos de consultas y peticiones
de evaluación de edificios de oficinas construidos en
altura.
Como respuesta a esta demanda, nos vimos en la obligación
de emitir un comunicado oficial en el cual se indicaba que independientemente
de las circunstancias y particularidades de cada siniestro y
de cada edificio, existen suficientes avances tecnológicos
en los equipos y sistemas de protección contra incendios
como para prevenir, detectar y extinguir un incendio para cualquier
tipo de ambiente y edificio. A pesar de que los edificios cumplan
con la normativa contra incendios, está claro que es
un mínimo, no siempre suficiente, dado que pueden concurrir
muchos factores, tanto externos como internos, no siempre controlables;
en el caso de acción del factor humano este hecho es
más evidente.
En edificios en altura, con más de 100 metros, se tiene
que extremar la seguridad contra incendios, adoptando medidas
básicas de protección como: resistencia al fuego
de los elementos constructivos, reacción al fuego de
los materiales, compartimentación, vías de evacuación,
escaleras de emergencias, salidas y señalizaciones de
emergencia, detección y extinción automática,
equipos de primera intervención, sistemas de control
de humos para presurizar escaleras, etc.
Todos estos elementos deben preverse en las fases de diseño
y construcción del edificio, bajo la dirección
de un experto en protección contra incendios teniendo
en cuenta la particularidad de cada edificio. En el caso de
remodelación y adecuación del edificio, situación
más sensible y delicada, el especialista en protección
debe realizar un estudio pormenorizado para determinar qué
medidas son obligatorias y cuáles aconsejables para una
mayor seguridad. Finalmente, el mantenimiento es una acción
clave para que los sistemas y equipos estén operativos
y conserven la máxima eficacia y fiabilidad. El conjunto
de actuaciones requiere una dotación económica
suficiente, porque como nos muestra la experiencia, el querer
ahorrar en temas de seguridad resulta muy caro.
Ya que existen tecnologías, expertos y empresas especializadas
que pueden aportar soluciones de protección contra los
incendios, hemos apoyado todas las iniciativas hechas públicas
buscando actualizar la normativa de seguridad en los edificios
en altura, para que sea coherente con las necesidades actuales;
algo muy importante y que debería tenerse en cuenta es
la retroactividad de la Norma, para poder revisar la protección
de todos los edificios, incluidos, aquellos anteriores a la
promulgación de la NBE-CPI.
LA VIVIENDA: EL INCENDIO MÁS COMÚN
En el capítulo de vivienda, los datos que se manejan
obligan a revisar nuestros conceptos de seguridad y confort.
Mientras que el equipamiento de electrodomésticos e instalaciones
de mejora, va en aumento, este crecimiento no es proporcional
en términos de protección contra incendios. Esta
falta de conciencia sobre los beneficios que aporta la instalación
de unos equipos que nos salvaguardan la vida y buena parte del
patrimonio familiar, merece un cambio en nuestra percepción
sobre la seguridad en nuestros hogares.
Los incendios de origen eléctrico en viviendas provocan
cerca de 100 muertos anuales en España. La falta de mantenimiento
y revisión de las instalaciones eléctricas en
los hogares son la causa de unos 12.000 incendios al año,
con un saldo de 94 muertos y cerca de 2.700 heridos.
Según un estudio realizado por el Instituto Europeo del
Cobre, los problemas de inseguridad relacionados con las instalaciones
eléctricas domésticas afectan a la mitad de los
140 millones de hogares en Europa, especialmente a aquellos
construidos antes de 1980. En la última década,
el número de incendios motivados por la electricidad
ha aumentado un 25%.
En España, concretamente, el número de muertes
es un 50% superior al de los países comunitarios.
Aunque la legislación no obliga a instalar medidas de
protección en edificios de viviendas de menos de 28 metros,
sólo en los garajes, sería conveniente realizar
una pequeña inversión y asegurar el patrimonio
familiar. Proteger viviendas no resulta muy costoso; si la vivienda
está en fase de construcción, el precio aumenta
en un 2% ó 3% aproximadamente, y si ya está construida
y se quieren instalar elementos de protección, la inversión
ronda entre 1.000 y 6.000 euros, dependiendo de los metros cuadrados
a proteger.
LA POBLACIÓN MÁS SENSIBLE:
RESIDENCIAS DE ANCIANOS, HOSPITALES Y COLEGIOS
Dentro de la Protección contra Incendios, la protección
de las personas es la responsabilidad de primer orden. En todas
las estadísticas anuales sobre los sectores de la población
más afectados cuando se produce un incendio los ancianos,
enfermos y niños engrosan la mayor parte del listado
de los muertos y heridos por incendio.
Incendios como el de la residencia de mayores en Carlet (Valencia),
donde falleció una anciana, y 6 más resultaron
heridos, teniendo que ser evacuados 400 internos, muestran una
vez más la vulnerabilidad de este sector de la población.
La falta de movilidad para valerse por sí mismos, la
disminución de reflejos y desorientación hacen
de las residencias uno de los lugares que más seguridad
contra incendios necesitan, junto con los hospitales.
Otro ejemplo, el incendio en el Hospital de San José
en Costa Rica que provocó 20 muertes. El incendio se
inició en una zona sin salidas de emergencia, con techo
y paredes de madera, y según los datos facilitados hasta
el momento, el edificio carecía de un Plan de Emergencias
y de los medios de seguridad contra incendios requeridos.
En los colegios, la voz de alarma se desató a comienzos
de 2005 a raíz de un Estudio elaborado por la Fundación
Eroski en centros públicos y privados de toda España.
Las conclusiones de este estudio constataron la realidad que
percibimos día a día los que estamos dedicados
a esta especialidad: el 57% de los centros escolares tiene graves
deficiencias en materia de Protección contra Incendios.
En el estudio se analizaron las medidas de seguridad de 208
centros escolares en las provincias de Madrid, Barcelona, Málaga,
Valencia, Coruña, Bizkaia, Alicante, Gipuzkoa, Álava,
Almería, Navarra, Asturias y Murcia.
Ante este panorama, es necesario un cambio en la mentalidad,
desde los poderes públicos, a los gerentes de este tipo
de establecimientos pasando por el ciudadano de a pie. Proteger
a los más débiles es un deber social y nos sentimos
en el compromiso de la denuncia, para que al menos no sea el
desconocimiento el causante de males mayores.
HOTELES: DORMIR FUERA DE CASA
Durante 2005, y siempre según datos de las compañías
aseguradoras, se han producido entre 4 a 6 incendios diarios
en establecimientos hoteleros, en las cocinas, salas de estar
y habitaciones, con pérdidas anuales de millones de euros.
Para contribuir al aumento de los niveles de seguridad estamos
elaborando un estudio, junto con otras Asociaciones sectoriales
del resto de los países de la UE, para conocer cual es
el estado de Protección contra Incendios de los hoteles
en Europa. En el estudio se ha solicitado la colaboración
de los directores y gerentes de hotel respecto a las medidas
de seguridad instaladas en los establecimientos hoteleros, tanto
en las habitaciones como en salas de uso común. De los
resultados que se obtengan saldrá un listado de hoteles
seguros que cualquier ciudadano podrá consultar cuando
lo necesite.
INDUSTRIA: LOS EFECTOS DEL RSCIEI
Por
último, debemos analizar uno de los sectores que tradicionalmente
encabezan el ranking por número de incendios: la industria.
Las industrias españolas sufren una media de 3 incendios
diarios. En la mayoría de los casos el incendio es controlado,
pero en el 20% de estos casos, el establecimiento queda completamente
devastado y queda abocado al cierre, con la consiguiente pérdida
de productividad y empleos, directos e indirectos.
Para paliar este problema, se ha publicado el Reglamento de
Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales
(RSCIEI), aprobado por Real Decreto 2267, de 3 de diciembre,
(BOE 303, de 17 de diciembre de 2004). El objeto del Reglamento
es exigir un grado suficiente de seguridad en caso de incendio
en los establecimientos e instalaciones de carácter industrial.
Los efectos del Reglamento se verán en breve, sobre todo
en las industrias nuevas, las que operen modificaciones y las
que cambien de actividad.
Este Reglamento es muy beneficioso, porque aunque existían
regulaciones específicas para algunos sectores industriales,
como el petroquímico, tras su aprobación, el conjunto
de los establecimientos industriales tiene una normativa básica
para su seguridad.
Creemos que el RSCIEI va a suponer un impulso en la ordenación
y mejora de la protección contra incendios de la industria
española.
En el Reglamento se definen los requisitos y las condiciones
que deben cumplir los establecimientos e instalaciones de uso
industrial para su seguridad en caso de incendio, así
como para prevenir su aparición, o si se desencadena
dar la respuesta adecuada al mismo limitando su propagación
y posibilitando su extinción; todo ello con el fin de
anular o reducir los daños que los incendios puedan producir
a personas o bienes.
El Reglamento clasifica también el riesgo intrínseco
del establecimiento en función de valores de carga de
fuego y su ubicación en relación con el entorno.
Seguidamente, y de acuerdo con esta clasificación, se
establecen los niveles de protección, tanto activa como
pasiva, que permiten detectar, contener y extinguir un posible
incendio en la industria en cuestión.
Las empresas y los profesionales de la protección contra
incendios llevamos décadas investigando y trabajando
por mejorar la eficacia en la prevención y extinción
de todo tipo de incendio en todo tipo de edificios: viviendas,
oficinas, hospitales, colegios, industrias, etc.
Nos sentimos en la obligación de transmitir tranquilidad
y reiteramos lo que venimos diciendo en cualquier foro y en
cuantas comunicaciones divulgamos a través de los medios:
existen profesionales, medidas, sistemas e instalaciones que
evitan muertes y pérdidas materiales. Los sistemas de
Protección contra Incendios instalados de manera integral
en un edificio, mejoran la protección civil contra incendios,
evitando muertes y pérdidas materiales y medioambientales.
Los profesionales y empresas estamos al servicio de los usuarios
para aportar soluciones a cada caso concreto. Es nuestro deber
y es nuestra vocación.
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