La madrugada del pasado 20 de abril murieron
seis miembros de la misma familia en un incendio originado
en su vivienda en Écija, Sevilla. Los fallecidos,
que murieron intoxicados por monóxido de carbono,
eran un matrimonio de 58 y 55 años, tres hijos de
éstos y el novio de una hija.
El fuego se originó al incendiarse
una estufa eléctrica situada en la planta baja de
una vivienda de dos plantas. El Cuerpo de Bomberos de Écija
recibió una única llamada alertando de un
incendio a las 07:30 horas y debido a la proximidad del
parque de bomberos al domicilio, a las 07:35 horas se presentaron
en el lugar. Lamentablemente cuando consiguieron entrar
a la vivienda las víctimas fueron halladas muertas
por intoxicación y posteriormente carbonizadas por
las llamas. Las seis víctimas se encontraban en la
planta superior; el matrimonio en la cama y los hijos, dos
varones de 16 y 25 años y una mujer de 19 años
embarazada de 3 meses, y el novio de ésta se encontraban
sentados en el suelo de una sala.
Ante la terrible desgracia ocurrida en el
barrio, muchos de los vecinos que se acercaron a la zona
tras el levantamiento de los cadáveres comenzaron
a insultar a los bomberos acusándolos de haberse
demorado en presentarse en el lugar y de haberlo hecho sin
estar preparados. Con el gran tumulto que se formó,
los insultos derivaron en pedradas contra los vehículos
de bomberos y contra los propios agentes que tuvieron que
“huir” del lugar.
Según el resultado de las autopsias
las víctimas fallecieron debido a la inhalación
de monóxido de carbono.
Se pueden ver las imágenes de las
agresiones aquí