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| TESIS DOCTORAL Fernando Javier
Otálora San Agustín |
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Fernando Javier Otálora
San Agustín
El pasado 4 de mayo F. Javier Otálora
presentó su tesis doctoral "Método de cálculo
para el diseño de un Servicio Público Provincial
de Extinción de Incendios y Salvamentos. Aplicación
a la Provincia de Cádiz" por el que obtuvo un unánime
"Cum Laude". Por primera vez en España se presenta
una tesis sobre organización de Bomberos.
Tener
la suerte y el placer de hacer de tu trabajo una vocación
y de tu experiencia la base de una investigación es todo
un lujo. Fruto de todo ello es hoy mi tesis doctoral en Ingeniería
Industrial, mejor dicho la de mucha gente -la de un equipo-,
y el Plan Director del Consorcio de Bomberos de la Provincia
de Cádiz (CBPC).
Si a estas circunstancias se une la posibilidad de poder extender,
compartir y aplicar la experiencia de esta institución
con más de 24 años de existencia -Cádiz
fue el primer Consorcio de Bomberos de España y el primero
en apostar por esta fórmula como gestión para
un Servicio de Extinción de Incendios y Salvamentos-
la satisfacción es total. El camino recorrido hasta hoy
y los años de trabajo invertidos en sintetizar esta experiencia
son las bases de esta tesis y quizás hacen de ella una
"hoja de ruta" para implantar en un territorio un
Servicio público de Bomberos sin renunciar a la rentabilidad,
aunque no hace muchos años pareciera un objetivo imposible.
Este cúmulo de razones parecen suficientes para que todos
los que hemos apostado por llegar hasta aquí -personas,
instituciones, entidades- nos sintamos satisfechos. Esta investigación
tiene mucho de cada uno de ellos. Y digo "parecen"
porque en realidad esperamos que tan sólo sea el principio.
"Método de cálculo para
el diseño de un servicio público provincial de
extinción de incendios y salvamentos. Aplicación
a la provincia de Cádiz"
Este trabajo de investigación que tuve el placer de defender
la pasada primavera en la Escuela de Ingeniería de Cádiz
y al que el tribunal tuvo la unanimidad de conceder la máxima
calificación a una tesis doctoral, es el resultado de
todos los años de trabajo en distintos puestos, desde
la jefatura de zona de la Sierra a la gerencia, que he desarrollado
en este Consorcio. Y ha crecido y se ha hecho realidad con él.
El objetivo se recoge en su cabecera; ofrecer una fórmula
científica que permita diseñar y organizar un
Servicio de Bomberos público, rentable y de calidad,
capaz de afrontar con solvencia económica y eficacia
de resultados los riesgos ante cualquier siniestro, en cualquier
zona y para todos los ciudadanos del territorio por igual. Un
Servicio de Bomberos a un costo razonable, el gran escollo con
el que se encuentra toda administración a la hora de
establecer y definir este tipo de servicio tan caro.
El Consorcio se constituyó en 1982 con sólo 5
parques de bomberos ubicados en las ciudades más populosas
de la provincia. Inicialmente se implementaron parques voluntarios
donde parecía lógico si las circunstancias económico-socio-políticas
lo aconsejaban y permitían. En 1985, tras dos años
y medio de funcionamiento se planteo la fatídica pregunta
por primera vez: ¿Son suficientes y están bien
ubicados los parques de bomberos para prestar un servicio similar
a todos los ciudadanos de la provincia? Dando por buena la ubicación
de la red de parques se pensó tan sólo en un método
que facilitara la dotación precisa de personal en estos
parques. Partiendo de las estadísticas se confeccionó
un Índice de Actuación (IA) que nos daba las salidas
de actuación anuales por parque y se correlacionó
con las dotaciones totales de plantilla. En 1990 el método
ya usaba dos tipos de salidas normalizadas e índices
ponderados de actuación diaria (IPAD), en los que se
tiene en cuenta los pesos de los distintos tipos de salidas.
En 1993 se elabora un documento interno, consensuado con los
agentes sociales (Junta de Personal y Sindicatos), denominado
"Estudio de estructura y planificación" en
el que se incluían como anexos:
- A1-"Estudio provincial de riesgo. Red de parques".
- A2-"Estudio de plantillas y vehículos".
El "Estudio provincial de riesgo. Red de parques"
realizaba un tímido intento de reubicación de
parques bajo premisas de distancias en tiempo (20/30 minutos)
a las distintas ciudades y pueblos de la provincia y apostaba
firmemente por las "ayudas mutuas" para mejorar la
operatividad a bajo coste y la "jerarquización zonificada"
como mejor organización del Servicio de Bomberos ante
las demandas ciudadanas.
El "Estudio de plantillas y vehículos" utilizaba
cuatro tipos de salidas normalizas y por primera vez una tabla
de correlación de los IPAD con las salidas normalizadas
producto inicial de una encuesta entre los técnicos de
los distintos Servicios de Andalucía y consensuada con
los agentes sociales del Consorcio.
El
método elaborado consigue los objetivos mediante cinco
fases:
1. Establecimiento de los niveles de calidad.
2. Tipo de Servicio.
3. Ubicación de los parques necesarios.
4. Determinación de los recursos.
5. Propuesta de diseño.
Su diagrama de flujo asignando un color a cada fase nos aclara
su funcionamiento (ver diagrama).
Es importante definir unos índices de calidad a un coste
asumible. No hay que olvidar que la seguridad es cara, pero
es un derecho vital del ciudadano en la sociedad actual. El
reto es acercar, lo más posible, rendimiento, seguridad
y bajos costos. La experiencia de estos años en el Consorcio
de Cádiz, haber alcanzado ya hoy un 90% de los objetivos
marcados en el estudio de partida de 1993, la previsión
de poder alcanzar el resto durante el 2007 y la definición
de nuevos objetivos aprobados en Junta General, gracias a la
decidida apuesta de las administraciones involucradas
-Ayuntamientos y Diputación Provincial- y los representantes
de los trabajadores, utilizando como vehículos el Acuerdo
Regulador vigente, el Plan Director y una inversión ya
aprobada de 30 millones de euros para la construcción
de parques y la renovación de vehículos y materiales
es la mejor garantía de que se puede conseguir e incluso
mejorar.
Cuando empecé con esta investigación, inmerso
en el día a día y en la realidad que se llevaba
a análisis, no podía pensar que al final la experiencia
de la provincia de Cádiz permitiría poder contar
con una especie de manual, de trabajo de campo científicamente
comprobado, extrapolable a cualquier territorio que tenga por
delante el reto de apostar por un moderno Servicio de Bomberos.
Durante estos años hemos podido ver el interés
de otras provincias, de otras comunidades autónomas por
la experiencia del Consorcio de Cádiz. Nos han visitado
para conocer sobre el terreno cómo lo habíamos
hecho o para pedirnos nuestro apoyo y colaboración con
objeto de montar un Servicio consorciado en sus localidades.
El modelo de Cádiz, y es algo que nos llena de orgullo,
ha sido referente para muchos territorios aprendiendo sobre
todo de nuestros errores, de los que siempre hemos informado
para en la medida de lo posible evitarlos. De algo han servido
estos años en los que, a veces, parecía imposible
llegar al momento en el que estamos hoy.
Si tuviera que analizar las claves del éxito del Consorcio
de Bomberos de Cádiz habría que partir de la apuesta
convencida de los Ayuntamientos y de la Diputación Provincial
que son, a la postre, los que económicamente nos mantienen.
Pero su confianza en esta fórmula de gestión es
ante todo una apuesta de los responsables políticos por
la seguridad y el derecho a ésta que tienen sus ciudadanos.
Un ayuntamiento de pequeña o mediana entidad, difícilmente
podría costear un Servicio de Bomberos eficiente en solitario
y los de gran entidad encuentran en el modelo eficacia y abratamiento
de costos. La seguridad, ya lo dije antes, es un derecho muy
caro, demasiado costoso y poco rentable para una zona pequeña.
La filosofía de "ayudas mutuas" sobre las que
se basa la fórmula consorciada permite que un municipio
se beneficie no sólo de los medios implantados en su
territorio sino de los de la totalidad de la provincia si la
emergencia lo requiere. Y esta filosofía ha calado en
todos y cada uno de los que políticamente han regido
este Consorcio y en todos y cada uno de los consejeros que han
pasado durante estos años representando a su localidad.
Y ha calado sin colores políticos, sin diferencias más
allá de las de apostar por darle a los ciudadanos que
los han elegido democráticamente un servicio de calidad,
a pesar de los años que hemos necesitado para ello. Espero
que este trabajo de investigación sirva para que otros
gestores lo tengan más fácil y no duden a la hora
de apostar por esa seguridad irrenunciable que la sociedad demanda.
Así mismo no podemos olvidar la apuesta decidida por
la innovación de los bomberos, mandos y personal del
Consorcio, que con su competente y sufrida labor, junto con
las aportaciones y constructiva colaboración de sus representantes,
tanto en los estudios preliminares del 93 como en su posterior
desarrollo, han llevado al CBPC hasta cotas de operatividad
que sirven de ejemplo práctico a otros Servicios de España.
En la provincia de Cádiz hemos conseguido que el tiempo
medio de respuesta a una emergencia esté por debajo de
los 12 minutos, pero tenemos claro que seguimos manteniendo
asignaturas pendientes, rebajar aquellas intervenciones que
superan esta media, reforzar la cobertura en algunas zonas muy
concretas, mejorar la formación y la prevención,
afrontar retos como la calidad y la protección ambiental
que ahora iniciamos con Bomberos para la Naturaleza, una nueva
unidad y otros muchos que irán apareciendo en, espero,
el largo camino que nos resta.
Y por último agradecer a la Universidad de Cádiz
la continua ayuda facilitada a través del Departamento
de Ingeniería Civil e Industrial de Algeciras, de la
Escuela Superior de Ingeniería de Cádiz, de la
Facultad de Ciencias del Trabajo y del propio Rector, sin la
cual no hubiera sido posible la realización y finalización
del presente trabajo y su transformación de estudio técnico-laboral
en método científico con rango de tesis doctoral.
No quiero acabar esta reflexión sin volver a repetir
que esta tesis doctoral es trabajo de todo un equipo, los que
han hecho la historia y el hoy del Consorcio de Bomberos de
la Provincia de Cádiz. Me siento un privilegiado por
ser simplemente la cabeza visible de un trabajo consensuado
con todo un equipo técnico, con los representantes sindicales
-de entonces y de hoy- y con el respaldo de los políticos
que en la Junta General de 19/10/05 adoptaron el punto 6º
de la tesis como Plan Director del CBPC y en definitiva asignan
los necesarios recursos públicos a este proyecto. Y las
alegrías se suceden en este trabajo ya que estamos manteniendo
contactos con países centroamericanos desde los cuales
nos han solicitado colaboración para exportar el modelo
de Cádiz como base de sus futuros Servicios.
Profesional y personalmente me siento satisfecho y agradecido.
Espero en un futuro no muy lejano poder ver hecha realidad,
además de los nuevos retos, una cuenta pendiente, la
carrera profesional del bombero, por la que se apuesta contundentemente
en la tesis y en la que llevamos trabajando desde hace mucho
tiempo tanto con la Consejería de Educación de
la Junta de Andalucía como con la Universidad de Cádiz.
Sería una guinda perfecta para un gran trabajo de este
equipo que es el Consorcio de Bomberos de la Provincia de Cádiz
(www.cbpc.es).
PLAN
DIRECTOR DEL CONSORCIO
¿Qué sintió cuando el Consejo
de Dirección del Consorcio y Junta General del
mismo acordó por unanimidad aprobar este trabajo
de investigación como el Plan Director del Servicio
en la provincia de Cádiz?
Primero que su impulsor y realizador, nuestro director
gerente Javier Otálora San Agustín merecía
nuestra más sincera felicitación, y después
sentir que estábamos cumpliendo los allí
presentes con dos de las premisas básicas que a
mi juicio deben presidir el normal gobierno de cualquier
Institución pública, la responsabilidad
por un lado, y por otro, el reconocimiento.
Personalmente y como máximo responsable del Consorcio,
orgullosos del forjador de este sueño de más
de veinte años, mi amigo y extraordinario profesional,
Javier Otálora, que ha sido capaz de elevar al
plano científico, a través de su tesis doctoral,
"Método de cálculo para el diseño
de un Servicio público Provincial de Extinción
de Incendios y Salvamentos. Aplicación a la provincia
de Cádiz", la estructuración de todo
un territorio provincial tan complejo como el nuestro.
A él le debemos no sólo esta investigación,
sino que también le adeudamos la permanente disposición
y compromiso con este Servicio público de Bomberos,
al que viene dedicando gran parte de su vida, de su tiempo
y siempre, con esas actitudes tan dignas y estimables
de apreciar en los tiempos que corren, como son la honradez
y la lealtad.
¿Cómo se ha llegado hasta aquí?
Lo he dicho muchas veces, nada de lo que en los últimos
años está ocurriendo en el Consorcio de
Bomberos de la provincia de Cádiz, es improvisado.
El hoy es, sin duda, el fruto de algo diseñado,
planificado y concebido a lo largo de varios años.
En este contexto se enmarca el Plan Director del Consorcio.
No es fruto de un trabajo por encargo externo, como desgraciadamente
suele ocurrir allende nuestras fronteras, ni es tampoco
fruto de una mente calenturienta que decide, sin contar
absolutamente con nadie, bosquejar el entramado de lo
que deben ser los parámetros de la seguridad contra
incendios en la provincia de Cádiz. Nada de eso
nos hubiera sido de utilidad.
¿Cómo definiría este Plan Director
y la investigación que lo sustenta?
Es el resultado de más de veinte años de
reflexión, de cálculo, de meditación,
y cómo no, de profesionalidad. Y esto no sólo
lo digo yo, lo dijo un tribunal académico, que
otorgó unanimemente un sobresaliente cum-laude
a esta tesis doctoral donde Javier Otálora planteaba
el método de cálculo que ha servido de base
a este Plan Director. Y no sólo está diseñado
desde el extraordinario conocimiento operativo que de
nuestra provincia tiene su autor, sino que ha sido capaz
de autentificar científicamente todo el proceso
de elaboración del mismo.
Esta investigación nace desde su origen con
una filosofía novedosa, o al menos no habitual
en su momento, lograr que todos los elementos implicados
en el Servicio aquellos años participen en ella.
¿Cree que fue un punto de inflexión?
Sin lugar a duda, es de destacar la participación
y el consenso de todos los implicados en su elaboración.
Desde la representación política, la propia
gerencia, coordinadora del Plan, pasando por los representantes
de los trabajadores y por todo el staff técnico
del Consorcio, todos han dado sus opiniones y aportado
sus razonamientos y consideraciones. Se ha pretendido
desde sus comienzos, que este documento de diseño
fuera algo vivo y aceptado por todos. De nada nos hubiera
servido que este instrumento de planificación tan
importante para la provincia de Cádiz y para su
Servicio de Bomberos, naciera con una carencia tan fundamental
como es la de la participación de las partes que
conviven en este Consorcio.
Y a nivel político; ¿ha sido difícil
hacer de este Consorcio un Servicio alejado de intereses
partidistas?
Es otra de las piezas importantes para la consecución
de este Plan Director, la disposición de los responsables
políticos, que hemos querido contar con un documento
carente de cualquier connotación partidista. Existía
unanimidad de todos, de Ayuntamientos y Diputación,
que este instrumento de planificación y de diseño
de la seguridad contra incendios de nuestra provincia,
no fuese un documento ideológico que planteara
sólo la visión de una parte del variado
espectro político que conforma en la actualidad
nuestro Consorcio. Eso se ha conseguido y han primado,
sin duda alguna, las consideraciones de carácter
técnico y profesional, amparadas en una total libertad
de criterios y de pensamiento, que son las que hacen posible
que el Plan Director que se presenta, sea un Documento
con vocación de futuro, que perdure en el tiempo
y no tenga que estar sufriendo variaciones continuamente,
debido a los lógicos cambios políticos a
los que las administraciones públicas se ven abocados
con asiduidad. Esa apuesta durante todos estos años
de los políticos por hacer de este Servicio una
prioridad sin color político es una garantía
de compromiso del que me siento orgulloso. |
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PSINDICATOS; UNA APUESTA CONSTANTE
Cuando en 1992-1993 se elabora el documento "Estructura
y planificación del Consorcio" que sirve
de base a la tesis doctoral eran dos los sindicatos
con representación en este Consorcio de Bomberos,
U.G.T y CC.OO. Recabar su apuesta y su perspectiva se
hace imprescindible visto desde el lugar que hoy ocupa
la institución. Una historia que, sin duda sería
incompleta sin ello. La apuesta común, el propósito
de consenso y el convencimiento de que se ha crecido
al margen de los vaivenes políticos es, sin duda,
el logro más resaltado por estos dos profesionales.
Les hemos preguntado:
1.- Aquel primer estudio -punto de partida de este trabajo-
solicitaba el apoyo, la opinión y la colaboración
de todos. ¿Cómo eran aquellos años?
¿Cómo se recibe la iniciativa? ¿Era
habitual darle voz y voto a los trabajadores?
2.- Son más de 24 años los que tiene este
Servicio bajo la fórmula de Consorcio. ¿Cómo
se ha vivido el camino? ¿Te sientes partícipe
del hoy desde aquellos primeros proyectos?
3.- La experiencia de Cádiz es base de un estudio
científico, avalada por la universidad y modelo
y referencia a la hora de poner en marcha un Servicio
público de Bomberos. ¿Era imaginable este
momento visto desde entonces? ¿Dónde crees
que han estado las claves del éxito?
José
López Rodríguez
Delegado Sindical de CC.OO en 1982-2003.
Presidente de la Junta de Personal desde la constitución
del Consorcio hasta la actualidad.
1.- Era el primer documento serio (el del 1992-93)
en el que se planteaba la implicación de los
entes consorciados para consolidar un Consorcio a corto
y largo plazo. Fueron varios borradores durante los
primeros años y en ellos se recogió, en
gran parte la opinión de los sindicatos. Hablamos
de plantillas de vehículos, de respuesta a situaciones;
logros que se han conseguido y que se han ampliado desde
hace tiempo. Y no, no era común contar con el
consenso de los trabajadores. Pero creo que todos teníamos
claro lo que podíamos aportar, unos su compromiso
político, económico y nosotros que había
que trabajar mucho por mejorar la situación profesional
del bombero. Por eso nosotros, los trabajadores, hemos
estado en este proyecto desde el principio.
2.- No ha sido fácil, pero ha valido la
pena. A la hora de consolidar el Consorcio de Cádiz
se ha contado con la voluntad política y con
la presión sindical. Y no han faltado las dificultades;
hablamos de más de 20 años. Y todos nos
sentíamos piezas del mismo objetivo. Momentos
difíciles no han faltado pero hoy, cuando en
otros puntos de España se reivindica lo que nosotros
ya alcanzamos hace muchos años, los sindicatos
trabajamos en ese avance. No nos hemos quedado en los
equipos, los vehículos sino que, además
apostamos por la formación, por definir valores
sólidos y válidos para esta profesión.
Hoy ser bombero es algo más que una retribución,
es reconocido y valorado profesionalmente y nosotros
hemos luchado mucho por ello aunque siempre quede trabajo
por hacer. Ha habido ayuntamientos que no han cumplido
con sus responsabilidades, con los acuerdos tomados,
se han retrasado en los pagos y han retrasado el avance.
Y aún hay quien olvida que tiene una plantilla
de mujeres y hombres, bomberos, sus bomberos, un servicio
público y que, como tal tiene que tener la misma
prioridad que cualquier otro trabajador de su administración.
Creo que los sindicatos hemos contribuido mucho en crear
esta conciencia.
3.- Ya dije que todos planificábamos a
largo plazo; pero son muchos años en un mismo
proyecto. Hay una cuestión clave en el desarrollo
de este Consorcio que algún día habrá
que estudiar y que parte del principio. Los políticos
anteriores consideraban que un Servicio de Extinción
de Incendios era vital. Hoy el gran logro es que los
políticos tienen aún más claro
que la seguridad es un derecho de sus ciudadanos y,
lo que es más importante que el Consorcio de
Bomberos es un ente de gestión del servicio que
debe quedar al margen de los vaivenes políticos.
En el momento en que las guerras políticas entren
en este Servicio será el principio del fin del
mismo.
Juan
García Gardón
Delegado Sindical de U.G.T en 1982-1998
1.- Está tan lejos y hemos avanzado tanto
que no deja de ser gratificante mirar atrás.
Aunque en el camino hayamos tenido que sortear muchos
obstáculos y armarnos de paciencia y astucia
para no romper un proyecto que partía de querer
ser común a todos los que formábamos parte
de él. Un Consorcio era una figura de gestión
desconocida, generaba suspicacias, curiosidad, pero
que acabó siendo un resorte desde el que empezar
a crear un Servicio de Bomberos serio. Hasta entonces
nadie nos había pedido ni voz ni voto a los sindicatos,
o lo que es más importante, opinión y
colaboración a los trabajadores desde el ámbito
público y que no se quedara en palabras y se
recogieran esas peticiones borrador a borrador. No,
no era habitual en aquellos primeros años 80.
Por eso el documento de Estructura y Planificación
fue una apuesta valiente por parte de todos, con la
contundente participación de los Sindicatos que,
al igual que la dirección del Consorcio, apostamos
por la participación y créeme se tuvieron
en cuenta muchos de nuestros planteamientos.
2.- Ver cómo se van poniendo las piedras
de un proyecto como el Consorcio de Cádiz, hoy
sólido y referencia para otros Servicios de Bomberos,
ha sido emocionante. Participar en primera persona más.
Desde el punto de vista sindical había mucho
donde trabajar. Los bomberos de hace 20 años
en la provincia de Cádiz no se parecían
en nada a los que hoy son. Seguridad, respuesta, protocolos,
equipamientos, infraestructuras
son palabras que
usamos hace muchos años pero han sido el fruto
de mucho trabajo de flexibilidad y de consenso. La apuesta
de los sindicatos se complementaba con el compromiso
político de diputación y ayuntamientos
y con el convencimiento de que todos queríamos
llegar a donde hoy estamos. Los políticos de
entonces y los de ahora apostaron por un Servicio público
de calidad y los trabajadores teníamos mucho
que aportar a ello.
3.- Creo que es un orgullo ser un referente en
la creación de un Servicio de Bomberos público.
Y sí creo que todos confiábamos en poder
hacer realidad el presente. Pero es curioso; durante
todos estos años todos los que hemos participado
en el proyecto de este Consorcio hemos ido afianzando
y aprendiendo por el camino el auténtico concepto
de servicio público, independientemente de ideologías,
de partidos o de individualismos. Y ése es el
gran logro, quizás de todos los que hemos creído
en este proyecto. Durante estos años, todos y
cada uno de los representantes políticos, técnicos
o sindicales; cuando se han sentado en una mesa a trabajar
para este Consorcio lo hemos hecho apostando única
y exclusivamente por la seguridad y por el derecho que
los ciudadanos tienen de contar con un servicio digno
y eficaz. Y cuando alguno de ellos ha olvidado que ese
era el objetivo que nos mantenía unidos los demás
no han dudado en recordárselo. Como no han dudado
en valorar su esfuerzo o sancionar y recriminar su dejadez
o su falta de compromiso. Aquí no ha habido colores
ni banderas y ése ha sido el verdadero legado
de estos años y el valor con que pueden contar
los ciudadanos de esta provincia.
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