Hemeroteca   Boletín APTWEB   Contacto   Portada
OnLine: 266 Usuarios   ¿Quienes son?

               APTB
   Quienes Somos
   Actividades
   Área Privada

          COMUNIDAD
   Formación
   Publicaciones
   Productos
   Foro
   Oposiciones
   Zona Descargas
   Fotografías
   Calendarios
   Agenda
   Legislación
   Enlaces

           REVISTAS
   Emergencia 112
   Prev. Incendios

          DIRECTORIO
   Empresas
   Listados


Bomberos del Perú. Ángeles de Rojo
Lewis Mejía Prada
Periodista
Capitán CBP
Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú


El Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú es la organización encargada a nivel nacional de extinguir incendios, rescatar atrapados en espacios confinados, atender accidentes vehiculares y realizar evacuaciones médicas con gran nivel profesional.

— ¡Atención! Rescate 7, Máquina 18, Ambulancia 60, accidente vehicular. Avenida Nestor Gambetta, kilómetro seis, Ventanilla. ¿Un comprendido a la Central?
Salto de la cama, calzo las botas de agua ‘Ranger’, marca Total Fire Group, visto el traje para bombero estructural americano ‘Wildland’ de Chieftain Safety Manufacturing y me deslizo por el tubo desde el segundo piso hasta la sala de máquinas.

— Central, aquí Rescate 7, repita dirección, por favor.
El reloj marca las tres, y al abordar el camión Internacional con carrocería American Lafrance de 1980, siento el frío de la madrugada. Rápido, me ajusto los guantes ‘Fireman III’ de Globe Corporation y la capucha antiflama ‘PBI’ de Majestic Fire Apparel.

— Rescate 7: Avenida Nestor Gambetta, frente al Terminal Pesquero de Ventanilla.
Miro a mis tres somnolientos compañeros, el Subteniente Iván Tamariz, a cargo de los primeros auxilios, y los Seccionarios Marco Lizarbe y Carmen Llica, en la herramienta hidráulica para rescate Holmatro. Con el casco ‘Firedome FX’ de Bullard Company en la cabeza confirmo nuestra partida por la Motorota del vehículo:

— Comprendido, Central. Rescate 7 se dirige al lugar.
La sirena en Hi-Lo alerta de nuestro paso a los pocos noctámbulos del puerto del Callao. Al llegar comprobamos que, por fortuna, no era necesario tanto alboroto: Una camioneta rural Toyota tipo Combi había volcado al pequeño taxi Daewoo Tico, dejándole el susto de su vida y algunas lesiones menores al conductor.

Mientras la Ambulancia 60 se encarga de la víctima, los chicos de la Unidad 18 aplican cortos chorros de agua para prevenir fuegos con sus mangueras de 1” pulgadas modelo Ponn de Snap Tite y pitones Pok.

“Nos retiramos”, le confirmo a la Central por mi veterano Yaesu FT-23R. Muchachos, parece que la noche será tranquila.

LISTOS PARA LA ACCIÓN
Durante el 2004 el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú (CGBVP) atendió 114.924 urgencias, incluyendo 8.931 incendios, 3.158 fugas de gas licuado de petróleo, 8.315 accidentes vehiculares, 2.283 rescates en espacios confinados, 160 derrames de productos peligrosos y la impresionante cifra de 76.662 emergencias médicas.

Con frío o calor, de día o de noche, el servicio no se interrumpe en cada una de las 176 Compañías de Bomberos Voluntarios ubicadas cerca de las caniculares playas de la costa norte, las húmedas selvas amazónicas, los fríos desiertos del sur, o la escarpada Cordillera de los Andes.

Diez mil efectivos, hombres y mujeres de diversa edad, ocupación y nivel académico, prestan servicio no remunerado con técnicas de la NFPA (Nacional Fire Protection Association) de los Estados Unidos. Gran parte son médicos, enfermeros, ingenieros y abogados, también hay taxistas, estudiantes y obreros, todos imbuidos de una extraña mística basada en la solidaridad.

VOLUNTARIOS POR SIEMPRE
Los primeros bomberos surgieron en la época colonial, cuando el Virrey don Manuel Amat y Juniet creó por “Auto de Buen Gobierno” una organización el 2 de enero de 1772. La integraban, como recuerda en su libro el historiador y bombero Julio Coz Vargas, “carpinteros, carroceros y albañiles que al toque de las campanas de los templos acudían presurosos con sus respectivas herramientas…”.

En 1810, siendo José Fernando de Abascal Virrey del Perú, la Compañía Morenos Libres sofocó con gran trabajo un incendio en la casa del Contador General de Aduana. En realidad, poco era lo que podía hacerse para evitar que la furia de la naturaleza arrasara con edificaciones, mercancías y vidas. Hasta finales del año 1860, cuando estalló un pavoroso incendio en el Molino Moller, Moore & Cía., en el puerto del Callao.

Reunidos frente a las cenizas humeantes, los vecinos notables y comerciantes extranjeros acordaron formar un equipo de bomberos voluntarios. En esta organización figuraron peruanos, británicos, italianos, estadounidenses y franceses, una pequeña bomba “a brazos” y un coche halado por caballos para el transporte de escalas y mangueras.

Era el 5 de diciembre de 1860, día en que nació la Compañía de Bomberos Voluntarios Unión Chalaca Nº 1, hoy la decana del “bomberismo” peruano.

REPORTE DE EMERGENCIAS
Los bomberos peruanos han acudido a casi todas las calamidades en los últimos 144 años, incluyendo guerras, inundaciones, terremotos, y naturalmente los incendios. El color rojo fuego los identifica, y lo lucen orgullosos en sus uniformes, autobombas, ambulancias y carros de rescate.

El primer fallecido en acto de servicio fue Antonio Alarco, caído en el Combate del 2 de Mayo de 1866 que selló la independencia americana. Otros 13 bomberos fueron fusilados por el ejército chileno mientras extinguían incendios durante el asedio a Lima, en 1881. En el siglo XX cinco voluntarios murieron aplastados en el siniestro de la calle Plumereros. También hubo varios bomberos que fallecieron intentando asistir a las víctimas de las múltiples revoluciones y alzamientos.

Durante la violencia terrorista de los 80, los bomberos desplegaron sus mejores esfuerzos, atendiendo innumerables incendios, explosiones y balaceras. Un penoso recuerdo en abnegado trabajo significó el coche-bomba que en 1992 destruyó casi una calle en el acomodado distrito de Miraflores, generando decenas de muertos y heridos, y numerosos fuegos sin control.

Por esos tiempos nace una especialidad que hoy asume el mayor porcentaje de emergencias atendidas en los últimos años: el servicio de ambulancias.
En diciembre de 2002 un pavoroso incendio arrasó la tugurizada zona comercial de Mesa Redonda, en el centro de la capital, cobrando centenares de vidas. El desempeño de los bomberos voluntarios fue sobresaliente, pese a que muchos perdieron a sus familiares y amigos en la tragedia.

CAPACITACIÓN Y EQUIPAMIENTO

Gracias a los acuerdos de cooperación con la Oficina para Desastres (OFDA) de EE.UU., se dictan cursos para alcanzar la calificación como especialista en Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas, Primeros Auxilios Avanzados, Primera Respuesta a Incidentes con Materiales Peligrosos, Rescate Vehicular, Bomberos Forestales, entre otros.

Algunos bomberos viajan con recursos propios a estudiar en las escuelas para bomberos en los Estados Unidos. Otros han seguido cursos con rescatistas españoles, franceses y británicos, mientras que la Asociación Bomberos Sin Fronteras presta valioso apoyo.

El parque automotor es el mayor dolor de cabeza del CGBVP, pues en su gran mayoría data de 1980. De Japón se recibió durante los 90 alrededor de 350 vehículos usados de las marcas Mitsubishi, Nissan, Toyota e Hino. Este aporte forma la espina dorsal de la flota vehicular contraincendios en todo el país, pues el reequipamiento anunciado por el Gobierno aún no se concreta.

En cuanto al personal, un joven inicia su carrera presentándose en la estación de bomberos de su distrito. Si aprueba una serie de exámenes físicos y psicológicos, se convierte en Bombero-Alumno, y sigue un curso teórico-práctico en diez meses. Conocerá los rudimentos de la lucha contra el fuego, primeros auxilios y reglamentos; participará en prácticas con bomberos rentados del aeropuerto, de las refinerías de petróleo, de las industrias privadas y de las Fuerzas Armadas.

Superada esta etapa se gradúa con el grado de Seccionario (bombero de una Sección), primer peldaño en una carrera que incluye los grados de Subteniente, Teniente, Capitán, Teniente Brigadier, Brigadier, Brigadier Mayor hasta Brigadier General. Los ascensos se dan cada cuatro años evaluando la calificación profesional en asignaturas como Primera Respuesta a Materiales Peligrosos-PRIMAP, Evaluación de Desastres-EDAN, Auxiliar de Primeros Auxilios Avanzados-APAA, Logística y Administración, entre otros.

EN LA ACTUALIDAD
Hasta el año 1952 las Compañías de Bomberos tenían autonomía técnica, económica y administrativa, y reportaban a sus respectivas Comandancias o Cuerpos Regionales. Luego, se unificó en un solo Comando Nacional de Bomberos Voluntarios, conciliando diferentes intereses, expectativas y procedimientos.

En la actualidad, el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú está organizado en un Comando Nacional, con sede en Lima, que rige sobre 25 Comandancias Departamentales –una por cada región del país-, que a su vez integran a las 176 Compañías de Bomberos.

El Comando Nacional está conformado por la Comandancia General, a cargo en la actualidad del Brigadier General CBP Carlos Córdova Gómez, un veterano bombero de la Compañía Cosmopolita Nº 11 (zona de Lima-Sur), y empresario en la vida privada.

También por la Vice Comandancia General, la Inspectoría General y el Consejo Nacional de Disciplina. Además, por las Direcciones Generales de Administración, Operaciones, Centro de Instrucción y Prevención e Investigación de Incendios, y las Direcciones de Economía, Personal, Logística, Mantenimiento, Control Patrimonial, Informática, Comunicaciones, Técnica, Sanidad y Seguridad. Completan este cuadro la Secretaría General y las Oficinas de Imagen Institucional, Asesoría Jurídica, Planificación y Aduanas.

Las Jefaturas Departamentales poseen un variado número de Compañías bajo su mando, según las demandas de cada región. Por ejemplo, Lima Metropolitana tiene 46 Compañías, mientras que Puno, junto al lago Titicaca, apenas posee tres.
Una Compañía de Bomberos Voluntarios típica opera con un Primer Jefe (administrativo), Segundo Jefe (operativo), varios Jefes de Operaciones (o Secciones Contraincendio, Rescate, Escalas, Médica, Ambulancia o Materiales Peligrosos), un Jefe de Administración, y unos 50 efectivos. El servicio diurno se cubre con un mínimo de tres bomberos más un chofer rentado, y el nocturno con ocho efectivos.

Los bomberos voluntarios son hombres y mujeres que pueden ingresar a la institución ni bien cumplen la mayoría de edad -18 años-, y se jubilan a los 70 en discretas ceremonias. En ese lapso y sin cobrar un solo centavo, estos voluntarios de rojo expondrán sus vidas al peligro para salvar a personas desconocidas, interpretando el mensaje de su lema centenario: Dios, Patria y Humanidad.
 Darse de Alta
 Olvidé mi Contraseña