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| Vuelta y Vuelta: Un bombero
por cada mil, como en Europa |
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Pedro Anitua
A buen seguro que todos hemos leído la frasecita en cuestión,
en medios de comunicación o folletos, principalmente
cuando se plantean reivindicaciones de personal en determinados
conflictos laborales.
Frase que a mí siempre me ha llamado la atención
porque aparte de los folletos o declaraciones mencionadas, no
he conseguido leerla en ningún informe europeo
a pesar de que he puesto bastante interés en ello.
¡Quizás no haya buscado suficiente!
Es más, cuando uno coge los datos de países supuestamente
más civilizados que el nuestro y más o menos de
tamaño mediano y los datos no le cuadran en la gran mayoría
de ellos, empieza a preocuparse.
¿Será porque no dividí bien el número
de habitantes entre el de los bomberos?
No he conseguido, y lo he pedido a alguno de los que alguna
vez me han comentado la frasecita, el documento en cuestión,
pero tampoco aparece.
Por supuesto tampoco he conseguido adivinar a qué países
se refieren cuando hablan de Europa, ni qué quieren decir
con lo de un bombero, ni cuáles son las funciones
o tareas, ni los cómputos horarios anuales, ni su forma
de prestar servicio (voluntario, profesional, contratado, tiempo
parcial, forestal de temporada, aeropuertos, militar...), ni
el área de cobertura, ni nada.
Y si hablamos de habitantes, ¿cómo los contamos?
Los contamos, ¿a nivel estatal, a nivel autonómico,
provincial, municipal, por cobertura de cada parque...? Porque
oiga, en mi casa hay un bombero por cada 3 habitantes, ¡y
hay casas con un ratio mayor!
Pero no quería centrarme en la frase en sí, ni
en la crítica que se puede hacer de la misma, si no en
lo bien que encaja en nuestro territorio en las situaciones
que al principio mencionaba.
La pregunta que me hacía era: ¿cómo puede
ser que se esté diciendo lo del bombero por cada
mil..., durante al menos dos décadas y no haya
habido posibilidad de contestar, no con críticas a la
frase ni con estudios personales, si no con respuestas normativas
concretas.
Porque de existir, le diría al del bombero por
cada mil
: Oiga mire, en el informe o norma tal,
dice que aquí el riesgo no se cubre de esa forma, si
no que se aplica el criterio de
Pero no, no puedes decirle nada porque no viene nada en ningún
sitio.
Y así, la triste realidad es que, salvo algunas zonas
o Comunidades Autónomas, no existen respuestas al torrente
de preguntas que se plantean
¿sabemos qué
es un Servicio de Extinción de Incendios? ¿Qué
es un parque de bomberos? ¿Cómo se puede prestar
el servicio? ¿Qué tipos de bomberos son posibles?
¿Qué estándares son los mínimos?
¿Qué funciones mínimas deben realizar?
¿Cuántos deben de formar una salida mínima?
etc.
Lo malo es que mientras tanto, al no haber ninguna norma, propuesta,
indicación o similar de carácter general, cualquiera
puede abrir algo, en cualquier sitio, con cualquier criterio,
con sólo gastar un poco de dinero en un cartel que diga
parque y con cualquier tipo de personal al que llamará
bomberos. Eso sí, deberá comprar tantos
cascos, botas y chaquetones como el número de habitantes
tenga dividido por mil, por aquello de guardar el ratio
como en Europa.
Tampoco se deben olvidar de decirle al que vaya a llevar el
casco que cuando le pregunten qué es, diga que es bombero,
porque si no, tampoco le saldrán las cuentas.
¿Es tan difícil hacer al menos una Regla
Técnica o similar? Casi toda la Europa occidental
lo tiene resuelto de una u otra forma. Sólo hay que ver
y adaptar.
Por cierto, que no se aluda a las competencias, independencia
de las administraciones locales y tantas otras cosas que se
ponen a veces como excusa para no mover el tema. Se trata de
que cuando la Ley Reguladora de las Bases de Régimen
Local, que ésta sí que existe, diga que
en los municipios con población superior a 20.000 habitantes
se debe prestar el Servicio de Prevención y Extinción
de Incendios, sepamos qué es eso. O al menos el mínimo.
Si además se complementa con propuestas para aquellas
zonas extensas y con riesgo pero que no llegan a 20.000 habitantes,
ya sería demasiado
Luego que cada administración se administre.
Mientras tanto, y a falta de esa norma o regla técnica,
seguiremos teniendo que oír al del estribillo que dice
que es necesario: un bombero por cada mil habitantes.
- ¡Eh! ¡Que se te ha olvidado algo!
- ¡Ah! Sí, perdón. Un bombero por
cada mil habitantes
como en Europa.
Esta memoria mía
¡lo copiaré cien
veces! Sí, como en Europa, cada mil como en Europa
Un bombero por cada mil habitantes
como en Europa.
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