


 
|


| Vuelta y Vuelta: A vueltas con
el Windsor |
 |
Pedro Anitua
Lo confieso. Pensaba que tras muchos años de profesión
tenía mi capacidad de sorprenderme casi acabada y no
es así. Cada vez que aparece algo relacionado con el
Windsor me sorprendo. Primero el incendio en sí, después
las famosas sombras del interior
, esta vez han sido los
informes que han realizado algunos técnicos para la compañía
Allianz, aseguradora del edificio.
La verdad es que pensaba abstenerme de hacer comentarios, pero
no he podido resistirme. ¿El motivo? El último
informe pericial y la versión que se da sobre las causas
del incendio y sobre lo que hubiera sido correcto hacer.
Tras una primera lectura me vino la sensación de estar
escuchando a quien opina en el fútbol tras un gol transformado
al tirar un penalti. Vemos la jugada tranquilamente en casa,
en la tele. Vemos cómo el portero se tira a la derecha
mientras la pelota va a la izquierda y sacamos la conclusión
de que la culpa es de ese portero porque no ha tomado la decisión
correcta y ha elegido el lado malo. Todo ello por supuesto olvidando
por completo al responsable que causó el penalti.
Igual me estoy liando un poco con el ejemplo, pero no consigo
entender, cómo se puede justificar el que el Windsor
no tuviera las medidas de seguridad necesarias para defender
del incendio al edificio, alegando que cumplía la normativa
de su época, que no la actual, y sin embargo se pueda
afirmar que si los bomberos hubieran hecho esto o lo otro se
hubiera controlado. ¿Cómo lo saben? Porque yo
desde luego tengo suspendido el postgrado de profeta y no me
atrevería a hacer aseveraciones de ese tipo.
Que nadie piense que estoy siendo corporativista, que no, que
no es eso. Que yo estoy de acuerdo en que se nos deben exigir
responsabilidades por nuestro trabajo, y en este caso también
debe hacerse así. Pero creo que para afirmar determinadas
cosas hay que ponerse en el lugar del incendio y debajo del
casco del que toma las decisiones para poder entender la situación.
Cualquiera que haya ejercido la responsabilidad del mando de
una intervención sabe de las dificultades que entraña
la toma de cualquier medida. Por un lado está la prioridad
que debes dar a las posibles víctimas hasta que estén
a salvo. Por otro lado el incendio y tu obligación de
hacer todo lo posible por controlarlo. Y por supuesto por otro,
está la seguridad de los bomberos. ¿Qué
pasa con ellos? ¿Quién es el responsable de su
seguridad? ¡Pues tú, claro!
Cuando decides si se entra o si se sale, estás procesando
en minutos o en segundos, toda la información de las
circunstancias que rodean al incendio y poniendo a prueba todos
tus conocimientos y experiencias. Y en ese momento, por supuesto,
piensas también en tu gente.
Éste es un trabajo de riesgo, pero no es un trabajo de
alocados suicidas. Alguien tiene que decidir si se sigue con
la estrategia o si se cambia ésta. Y mandar salir, si
las circunstancias lo aconsejan, es una decisión tan
válida como otras.
Por cierto, el comentario sobre que los bomberos actuaron "bajo
el síndrome de las Torres Gemelas de Nueva York y de
los Almacenes Arias de Madrid" no tiene desperdicio. ¿Es
un síndrome pensar en los 350 bomberos muertos de Nueva
York o en los diez compañeros de Almacenes Arias?, ¿Es
un síndrome estudiar lo que ha sucedido en el incendio
forestal de Riba de Saelices (Guadalajara) y tomar medidas para
que no pase lo mismo en circunstancias que estimas similares?
Por que
¿Tomó la decisión de evacuar
el edificio Windsor alguien sin experiencia y sin conocimientos?
¿No verdad?
¿Estaban allí, debajo del casco y en el incendio,
los que cuestionan ahora las decisiones? ¿No verdad?
Exíjanse todas las responsabilidades que procedan en
el caso de que no hubiera habido diligencia en la respuesta
o si alguien no actuó con responsabilidad
Pero
lo del síndrome es de mal gusto.
¿Y lo del uso de la espuma de alta en el piso 17 para
evitar la propagación? Sorprendente.
¡Con lo fácil que hubiera sido todo si el edificio
hubiera estado bien sectorizado!
Por todo ello, de primeras y hasta que se demuestre lo contrario,
tengan todos los compañeros que tomaron decisiones en
el Windsor mi total apoyo. A los que estuvieron allí,
en el incendio, y resultaron heridos, mi ánimo y solidaridad.
Creo haberlo comentado otras veces, pero por si acaso no lo
dije claro lo diré más alto: ¡La solución
se llama prevención!
¡Que no! ¡Que no se pueden tener los edificios sin
proteger y luego pretender que otros se jueguen la vida más
allá de lo razonable para cubrir la deficiencia!
¡Que no! ¡Que no estamos entendiendo nada! ¡Que
el hecho de tener licencia o cumplir la normativa del
momento cuando ésta casi no existía, no
protege!
Tómense medidas de protección de los edificios,
que luego, cuando llegue la emergencia, nosotros ya cumpliremos
con nuestras obligaciones.
Pero si se quiere que haya éxito el orden es éste
y no al revés.
|
|
|