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| Vuelta y Vuelta: El rotativo azul |
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Pedro Anitua
Uno no termina de entender algunas polémicas que se generan
en la administración sin llegar a la conclusión que nos hemos
vuelto todos locos, lo cual aunque sea probable, sólo por el
“qué dirán” tampoco debemos de contemplarlo como punto de partida.
Pero con el tema de “los pirulos” naranjas o azules supongo
que convendréis conmigo que la cosa es muy chunga.
Intentemos primero verlo desde un punto de vista, digamos “racional”.
No voy a empezar con largos análisis históricos, me quedo con
el momento actual, en el que muchos centenares de vehículos
de bomberos y de emergencias, algunos miles, se están desplazando
diariamente a velocidades importantes por nuestras calles y
carreteras para acudir en auxilio de la población en determinadas
situaciones de riesgo o siniestro.
Vehículos que para poder llegar antes y mejor a sus lugares
de destino utilizan sirenas y destellantes que vienen recogidos
en la legislación vigente de la siguiente forma: “Tendrán el
carácter de prioritarios los vehículos de los servicios de policía,
extinción de incendios, protección civil y salvamento, y de
asistencia sanitaria, pública o privada, que circulen en servicio
urgente y cuyos conductores adviertan su presencia mediante
la utilización simultánea de la señal luminosa”.
Hasta aquí todo perfecto y todo el mundo de acuerdo. El problema
se suscita cuando se define la señal luminosa, asignando a policía,
el color azul, y al resto el color amarillo-auto, lo cual podría
no estar mal si no fuera porque es el mismo color que se prescribe
a tractores, maquinaria agrícola, vehículos especiales etc.
De esta forma, cuando por ejemplo el conductor de un turismo,
ve un rotativo azul sabe que es la policía y maniobra como corresponda
para dejarle paso. Pero, si al mirar por los espejos lo que
ve es un vehículo con luz amarillo-auto no sabe si se trata
de los bomberos o del camión de la basura. Lo mismo pasa cuando
oye una sirena en un cruce y las luces que ve son dos, en dos
posiciones diferentes, no sabrá cuál corresponde al de urgencias
y cual no.
Todo está entendido y estamos todos de acuerdo. Cambiemos el
color.
¡Por la seguridad y por el ciudadano!... …¡Pues va a ser que
no!...
No se sabe por qué, pero a pesar de la comprensión del Ministerio,
de la unanimidad de criterio de los Directores Generales de
Protección Civil de nuestras CCAA, de que en la Europa comunitaria
todos los llevan azules, salvo Grecia que lleva rojos, de las
peticiones de las asociaciones de bomberos etc., el tema no
se soluciona, motivo por el cual pienso que debe existir algún
“duende” que impide que algo tan lógico se lleve a cabo.
Uno, que ya empieza a tener algo de experiencia en esto de la
administración, y empieza a saber que, cuando no existen, al
menos que yo conozca, informes técnicos en contra y las cosas
no se resuelven, es porque el que seguro que sí existe y tiene
nombre, es el “duende”.
La pregunta es ¿Quién y por qué?, porque..., ¡cuidado estamos
hablando de seguridad vial!
“Radio Macuto”, que como todo el mundo sabe, es la radio que
cuenta con más emisoras y oyentes en el mundo de la emergencia,
apunta varias posibilidades, las cuales ni comento, ya que de
ser cierta alguna sería un escándalo.
Mientras tanto, y a pesar de las buenas palabras pero de las
nulas soluciones, los Servicios se van sublevando y la situación
es la siguiente:
• Algunos Servicios de Bomberos, de la administración, han cambiado
los amarillo-auto por azules.
• La policía de Tráfico, de la administración, les denuncia
intentando remediar la rebelión de los administrados de la administración.
• Algunas asociaciones, con muchos asociados de la administración,
reclaman a todos, incluido el Defensor del Pueblo, institución
de la administración.
• El Defensor del Pueblo, de la administración, solicita un
informe a Tráfico, de la administración.
• Tráfico, de la administración, dice que sí, que en la siguiente
revisión de la legislación de la administración, lo cambia.
• Llega la revisión, de la administración, y no se revisa este
punto.
• Y volvemos al principio, el del tractor, que éste es el único
que no es de la administración, aunque si va pintado de rojo
lo parezca.
No sé como terminará la historia, pero hay algo que a mí se
me escapa y no llego a entender.
— “Eh! Duende, dónde estás!...” (poner voz de interés).
— Duende: “Aquí…” (voz de salir de la caverna).
— “¿Por qué no quieres que tengamos rotativos distintos de los
tractores?” (voz de intriga).
— Duende: “Pero, oye, y a ti qué te importa el color
de los rotativos...” (voz de sorpresa cavernaria).
— “Pues, la verdad es que me da igual, si no fuera porque soy
el responsable de la seguridad del personal a mi cargo y porque
tengo un compromiso con la sociedad de intentar llegar lo antes
y mejor posible a los siniestros.
Porque de verdad, ni en mi bicicleta ni en mi coche particular
llevo. Ni llevaré, ¡aunque sean azules!” (poner aquí la voz
de cualquiera de nosotros, valen todas) l |
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