| UME Unidad Militar de Emergencias:
Un proyecto hecho realidad |
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Oficina de Comunicación
Pública - UME
La sociedad actual, y el ciudadano en
particular, demandan cada vez más que el Gobierno sea
el garante de su seguridad personal. Una exigencia que traspasa
el ámbito cotidiano, ampliando sus requerimientos a
otras asistencias novedosas, sobre todo, en el terreno de
la emergencia (casos de catástrofe medioambiental:
incendios, inundaciones, accidentes de tipo químico,
nuclear…).
En los últimos años, España ha sido escenario
de una serie de sucesos que han determinado la participación
del Estado en asuntos ligados a la ayuda en situaciones de
crisis. Ejemplos como el incendio que arrasó parte
de la provincia de Guadalajara; aquellos que el verano pasado
calcinaron miles de hectáreas en la Comunidad Autónoma
de Galicia; o la catástrofe ecológica en las
costas gallegas, asturianas y cantábricas que significó
el hundimiento del barco “Prestige”, provocaron
que las autoridades autonómicas y la administración
central determinaran la creación y potenciación
de servicios técnicamente especializados y cualificados
para atender de manera rápida y eficaz la demanda social
en este aspecto.
Desde hace años, las Fuerzas Armadas vienen actuando
en situaciones catastróficas en apoyo a la población
civil y a las instituciones y organismos que intervienen en
casos de emergencia. La opinión pública identifica
a las Fuerzas Armadas con determinadas cualidades: organización,
orden jerarquizado y disciplina, que hacen que la sociedad
solicite la presencia del Ejército en situaciones de
emergencias graves.
Con la creación de la UME se da un paso más
en la intervención de las Fuerzas Armadas en la lucha
contra las emergencias: una Unidad Militar se constituye,
organiza e instruye para actuar directamente en caso de calamidad,
catástrofe, grave riesgo u otras necesidades públicas.
El 7 de octubre de 2005, el Consejo de Ministros aprobó
la creación de una Unidad Militar con definición
de Emergencias, en el seno de las Fuerzas Armadas. El propósito
era simple: la Unidad Militar de Emergencias se ocupará
de dar respuesta en situaciones en las que exista peligro
para la supervivencia de la ciudadanía o de sus bienes
materiales, en los niveles de gravedad que se determinen.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) se define como una
Fuerza Conjunta formada por personal de los tres Ejércitos,
con la misión de contribuir a la seguridad y el bienestar
de los ciudadanos, junto con las Instituciones del Estado
y las Administraciones públicas, en caso de grave riesgo,
catástrofe, calamidad, u otras necesidades públicas.
Para cumplir esta nueva e importante misión, la UME
debe organizarse en un breve plazo de tiempo, hasta diciembre
de 2008. La colaboración con todos los organismos de
la Administración General del Estado con responsabilidad
en los mecanismos de alerta y gestión de emergencias,
ha sido la principal y primera función a desarrollar.
A la que ha seguido la aprobación de la estructura,
capacidades y plantilla de la Unidad, sin olvidar el desarrollo
del marco legal en el que ha de concretarse su actuación.
PLANTILLAS, FORMACIÓN
La
primera y primordial preocupación del personal que
formó el Núcleo de Constitución de la
UME, allá por el mes de febrero de 2006, fue procurar
disponer de una plantilla suficiente -cuadros de mando y efectivos
de tropa- para asumir este nuevo reto. Demandando, además,
buena aptitud física e intelectual para absorber las
enseñanzas y poder llevarlas a la práctica con
máxima garantía y eficacia. La UME se introduce
en un ámbito relativamente ajeno al medio militar,
que requiere de un programa de formación complejo,
basado en enseñanzas totalmente novedosas.
Todo
el personal que compone la UME ha sido reclutado de los tres
Ejércitos y de los Cuerpos Comunes. Se han publicado
seis convocatorias de vacantes para cubrir los objetivos necesarios
para los años 2006 (25%), 2007 (75%) y 2008 (100%).
La respuesta recibida permitirá disponer de un total
de 150 efectivos por Batallón, para alcanzar una actuación
de apoyo en misiones contra incendios durante el periodo estival
de 2007.
En diciembre de 2008 se espera que la cobertura será
del 100% y la UME contará con 4.310 integrantes entre
oficiales, suboficiales y tropa.
De
especial trascendencia ha sido el trabajo realizado por la
sección de formación de la UME en el desarrollo
de su plan de estudios. Este plan, que se inicia en el denominado
Campamento Básico de Emergencias, tiene una duración
de cinco semanas e incluye diversos módulos de aprendizaje,
con sesiones teóricas y prácticas en situaciones
de crisis por inundaciones, derrumbamientos, incendios forestales,
nevadas, empleo de transmisiones y evacuación sanitaria
en emergencias. A ello se une un módulo de instrucción
física. En total, se trata de 206 horas lectivas que
los nuevos integrantes de la UME deberán superar para
poder obtener el nivel de Capataz Técnico en Extinción
de Incendios Forestales, reservado para cuadros de mando y
Técnico en Extinción de Incendios Forestales,
a alcanzar por el personal de tropa.
En la actualidad, se encuentra en desarrollo el quinto Campamento
en las instalaciones de la Base “General Álvarez
de Castro”, en San Clemente de Sasebas (Girona). Durante
este periodo de formación, especialistas de Inge-
nieros y de montaña del Ejército de Tierra,
junto con personal de la empresa TRAGSA y de la propia UME
imparten las clases teóricas y prácticas al
personal. Una vez finalizado el campamento, la formación
prosigue con nuevas fases de instrucción y prácticas
en los batallones de destino del diferente personal.
La
instrucción y preparación se completa con los
cursos específicos sobre riesgos, que se desarrollan
por la Dirección General para la Biodiversidad, Dirección
General de Protección Civil y Emergencias (Escuela
Nacional de Protección Civil) y otros organismos que
colaboran con la Unidad Militar de Emergencias, además
de diversas empresas privadas especializadas. También,
se oferta la realización de un master en Dirección
de Sistemas de Emergencias.
Para conseguir una más completa formación y
favorecer futuras actuaciones conjuntas, desde la UME se están
manteniendo contactos con las distintas Comunidades Autónomas
al objeto de que parte del personal de la Unidad pueda recibir
formación en emergencias en los centros de formación
de algunas de ellas, actuar junto a las brigadas forestales
dependientes de las CCAA y permanecer como observadores en
los Centros de Coordinación para adquirir experiencia
y perfeccionar los procedimientos de intervención en
emergencias.
MEDIOS
La cantidad de medios con que estarán dotados los Batallones
de Intervención en Emergencias (BIEM) depende de la
especificidad de cada Batallón, aunque contarán, entre
los más importantes, con:
• Vehículos: mínimo de 24 autobombas
todo-terreno (TT); 3 ambulancias; 4 vehículos
especiales de reconocimiento de áreas contaminadas;
30 vehículos ligeros TT; 50 camiones de transporte
de carretera y todo-terreno; 18 motos TT y 13 vehículos
de abastecimiento de agua y carburantes.
• Materiales especiales: 20 máquinas para
movimiento de tierras; 30 equipos de tala de árboles;
10 embarcaciones ligeras; 60 equipos de buceo; 10 equipos
quitanieves; en los batallones de Torrejón y
Zaragoza: 4 vehículos especiales de reconocimiento
de áreas contaminadas; equipos para detección
y reconocimiento de sustancias biológicas, químicas
y radiológicas; 1 planta de descontaminación
de personas y otra de material y vehículos y
1 equipo de tratamiento de aguas contaminadas.
El Regimiento de Apoyo a Emergencias (RAEM) dispondrá,
entre otros, de los siguientes medios:
• Vehículos: 12 ambulancias TT; 10 cisternas;
4 aljibes; 34 vehículos ligeros TT; 10 motos
TT y 60 camiones.
• Materiales especiales: alojamientos provisionales
(tiendas, barracones, grupos electrógenos, iluminación,
servicios sanitarios, etc.) y manutención (cocinas
de campaña) hasta para 5.000 personas; 1 equipo
pesado de tratamiento y distribución de agua;
3 grúas de alta capacidad de movimiento pesado;
2 puestos de socorro y clasificación de heridos
y víctimas.
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RESUMEN DE CAPACIDADES
El conjunto de estos medios humanos y materiales confieren
a la UME las siguientes capacidades principales:
• 30 acciones simultáneas de combate contra
incendios forestales, contando además con el apoyo
de 24 hidroaviones y 19 helicópteros (los medios
aéreos cuando se finalice el programa de adquisición).
• 7 equipos de talas y cortafuegos con capacidad
de 400 metros lineales / hora.
• 14 actuaciones simultáneas de rescate de
300 personas en inundaciones, con un total posible de
4.200 evacuaciones / día.
• 18 equipos con perros y 24 equipos de desescombro
para rescate en caso de terremotos o avalanchas.
• Extracción de agua y lodos en 24 puntos
diferentes con un total de 36.000 m3 / hora.
• Tendido de 6 puentes de 42 metros en 48 horas.
• 40 equipos simultáneos de buceo de recuperación.
• Reconocimiento nuclear, químico y radiológico
en 6 puntos simultáneos.
• 2 equipos de descontaminación nuclear,
química y radiológica a 30 personas / hora
cada equipo.
• Depuración de agua. |
Esta cooperación está siendo afianzada con las
visitas del general Jefe de la UME a los Consejeros de Interior
y de Medio Ambiente de distintas Adminis-
traciones Autonómicas.
De esta manera, también se procura favorecer
el intercambio de conocimientos y acuerdos para estar enlazados
de forma permanente con los servicios del 112.
Por
último, en previsión de participar en la campaña
de extinción de incendios forestales a partir de julio
de 2007, durante los meses de mayo y junio las distintas unidades
que constituyen la UME deberán pasar una evaluación.
Este primer examen tiene por objeto analizar y ponderar, objetivamente,
la organización, disponibilidad, nivel de instrucción
y grado de adiestramiento alcanzado por los Batallones de
Intervención en Emergencias y el Cuartel General.
MATERIAL, MEDIOS
El material, totalmente nuevo, comporta una
inversión de más de 400 millones de euros previstos
gastar hasta el año 2010.
Por
lo que se refiere al material aéreo, se van a adquirir
10 hidroaviones CL-415, -el primero se recibió el verano
pasado- y 19 helicópteros: 4 ligeros y 15 medios. En
cuanto al material terrestre, se están recibiendo a
buen ritmo los primeros vehículos en los distintos
batallones: autobombas todo-terreno, ambulancias, camiones,
máquinas de ingenieros para realizar movimientos de
tierra, tala de árboles y material de campamento para
atender de forma provisional en un primer momento al personal
damnificado.
SISTEMA INTEGRADO MILITAR DE EMERGENCIAS (SIMGE)
Sistema de información propio de la UME que estará
preparado para gestionar las emergencias desde la perspectiva
militar, cubriendo las funciones operativas que le son
propias:
• Vigilancia y seguimiento de incidentes. Se realiza
el seguimiento de alertas e incidentes que pudieran desencadenar
una emergencia sobre riesgos naturales y tecnológicos.
• Planeamiento operativo. Sobre la base de la más
efectiva gestión de los recursos propios y ajenos
disponibles, en el menor tiempo de respuesta posible.
• Generación de la fuerza. Aprovechando el
despliegue adelantado en los diversos puntos del territorio
nacional.
• Seguimiento y conducción de la emergencia.
Mediante los tradicionales mecanismos militares de mando
y control de los medios propios de la UME en cualquier
situación de emergencia con posibilidad de asumir
medios externos al Ministerio de Defensa.
CENTROS DE MANDO Y CONTROL DE LA UME
Para el ejercicio del mando y control de las Unidades
de la UME se desarrollará una estructura de Nodos
Permanentes y Desplegables con diferentes niveles en función
de su capacidad para participar en la gestión de
emergencias.
• Nodos Permanentes. Asumiendo la dirección
centralizada y la ejecución de forma descentralizada,
se creará un Nodo Principal ubicado en la Base
Aérea de Torrejón como Centro Operativo
Principal de la UME para todo el territorio nacional.
• Nodos Secundarios. En los Nodos Secundarios, que
corresponden a los fijos de los Batallones de Intervención
en Emergencias, se planearán y conducirán
las operaciones a ellos encomendadas, bajo la supervisión
del Nodo Principal.
• Telecomunicaciones. La UME dispondrá de
su propia capacidad de telecomunicaciones que se apoyará
en la Red Global de Telecomunicaciones del Ministerio
de Defensa, en el Sistema Conjunto de Telecomunicaciones
Militares y en el Sistema de Comunicaciones Militares
vía Satélite (SECOMSAT), que garantizarán
una mayor capacidad de supervivencia en situaciones especialmente
críticas.
Por último, en el ámbito táctico,
la UME empleará el Sistema de Radiocomunicaciones
Digitales de Emergencias del Estado (SIRDEE). Sin embargo,
para no verse limitada por el impacto de la posible emergencia
sobre la infraestructura terrestre en la zona afectada,
la UME hará un uso más extendido de las
telecomunicaciones vía satélite, a través
de 6 estaciones fijas y 24 estaciones móviles que
operarán la capacidad procedente de los satélites
militares SPAINSAT y XTAR, que además se verá
completada con 45 terminales civiles tipo INMARSAT para
pequeñas Unidades. |
CONCLUSIONES
La
firmeza, con serenidad y humildad, ha marcado las primeras
acciones de la Unidad Militar de Emergencias y es la guía
de actuación en el futuro. Los primeros pasos de esta
institución en base a un fin claro son: la colaboración
y participación, como elemento indispensable y necesario,
en situaciones cuya gravedad exija la coordinación
de distintas fuerzas para la resolución inmediata de
las mismas. La UME constituye una herramienta del Estado para
sumar esfuerzos y contribuir con el resto de administraciones
a resolver de forma rápida y eficaz las emergencias.
El General Jefe de la UME, Fulgencio Coll Bucher,
explica la creación de esta Unidad: “(…)
Recientes acontecimientos como el Katrina, en Estados Unidos,
o la oleada de incendios en España, por citar dos ejemplos,
han hecho que se reflexione sobre la necesidad de crear unidades
especiales, no sólo en España sino en otros
países. Esta misión exige especialización,
como ya lo hace con gran eficacia el Ejército del Aire
desde hace treinta y tres años en la extinción
de incendios a través del 43 Grupo de aviones anfibios
apagafuegos. Seguiremos estrechando los lazos con la población
civil que las Fuerzas Armadas han cuidado en situaciones de
emergencia en el pasado, para consolidar esa imagen de competencia
y eficacia que la sociedad percibe en el trabajo de las Fuerzas
Armadas”.
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