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| Bomberos del Perú. Ángeles
de Rojo |
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Lewis Mejía
Prada
Periodista
Capitán CBP
Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú
El
Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú es la
organización encargada a nivel nacional de extinguir
incendios, rescatar atrapados en espacios confinados, atender
accidentes vehiculares y realizar evacuaciones médicas
con gran nivel profesional.
¡Atención! Rescate 7, Máquina
18, Ambulancia 60, accidente vehicular. Avenida Nestor Gambetta,
kilómetro seis, Ventanilla. ¿Un comprendido a
la Central?
Salto de la cama, calzo las botas de agua Ranger,
marca Total Fire Group, visto el traje para bombero estructural
americano Wildland de Chieftain Safety Manufacturing
y me deslizo por el tubo desde el segundo piso hasta la sala
de máquinas.
Central, aquí Rescate 7, repita dirección,
por favor.
El reloj marca las tres, y al abordar el camión Internacional
con carrocería American Lafrance de 1980, siento el frío
de la madrugada. Rápido, me ajusto los guantes Fireman
III de Globe Corporation y la capucha antiflama PBI
de Majestic Fire Apparel.
Rescate 7: Avenida Nestor Gambetta, frente al Terminal
Pesquero de Ventanilla.
Miro a mis tres somnolientos compañeros, el Subteniente
Iván Tamariz, a cargo de los primeros auxilios, y los
Seccionarios Marco Lizarbe y Carmen Llica, en la herramienta
hidráulica para rescate Holmatro. Con el casco Firedome
FX de Bullard Company en la cabeza confirmo nuestra partida
por la Motorota del vehículo:
Comprendido, Central. Rescate 7 se dirige al lugar.
La sirena en Hi-Lo alerta de nuestro paso a los pocos noctámbulos
del puerto del Callao. Al llegar comprobamos que, por fortuna,
no era necesario tanto alboroto: Una camioneta rural Toyota
tipo Combi había volcado al pequeño taxi Daewoo
Tico, dejándole el susto de su vida y algunas lesiones
menores al conductor.
Mientras la Ambulancia 60 se encarga de la víctima, los
chicos de la Unidad 18 aplican cortos chorros de agua para prevenir
fuegos con sus mangueras de 1 pulgadas modelo Ponn de
Snap Tite y pitones Pok.
Nos retiramos, le confirmo a la Central por mi veterano
Yaesu FT-23R. Muchachos, parece que la noche será tranquila.
LISTOS PARA LA ACCIÓN
Durante
el 2004 el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú
(CGBVP) atendió 114.924 urgencias, incluyendo 8.931 incendios,
3.158 fugas de gas licuado de petróleo, 8.315 accidentes
vehiculares, 2.283 rescates en espacios confinados, 160 derrames
de productos peligrosos y la impresionante cifra de 76.662 emergencias
médicas.
Con frío o calor, de día o de noche, el servicio
no se interrumpe en cada una de las 176 Compañías
de Bomberos Voluntarios ubicadas cerca de las caniculares playas
de la costa norte, las húmedas selvas amazónicas,
los fríos desiertos del sur, o la escarpada Cordillera
de los Andes.
Diez mil efectivos, hombres y mujeres de diversa edad, ocupación
y nivel académico, prestan servicio no remunerado con
técnicas de la NFPA (Nacional Fire Protection Association)
de los Estados Unidos. Gran parte son médicos, enfermeros,
ingenieros y abogados, también hay taxistas, estudiantes
y obreros, todos imbuidos de una extraña mística
basada en la solidaridad.
VOLUNTARIOS POR SIEMPRE
Los primeros bomberos surgieron en la época colonial,
cuando el Virrey don Manuel Amat y Juniet creó por Auto
de Buen Gobierno una organización el 2 de enero
de 1772. La integraban, como recuerda en su libro el historiador
y bombero Julio Coz Vargas, carpinteros, carroceros y
albañiles que al toque de las campanas de los templos
acudían presurosos con sus respectivas herramientas
.
En 1810, siendo José Fernando de Abascal Virrey del Perú,
la Compañía Morenos Libres sofocó con gran
trabajo un incendio en la casa del Contador General de Aduana.
En realidad, poco era lo que podía hacerse para evitar
que la furia de la naturaleza arrasara con edificaciones, mercancías
y vidas. Hasta finales del año 1860, cuando estalló
un pavoroso incendio en el Molino Moller, Moore & Cía.,
en el puerto del Callao.
Reunidos frente a las cenizas humeantes, los vecinos notables
y comerciantes extranjeros acordaron formar un equipo de bomberos
voluntarios. En esta organización figuraron peruanos,
británicos, italianos, estadounidenses y franceses, una
pequeña bomba a brazos y un coche halado
por caballos para el transporte de escalas y mangueras.
Era el 5 de diciembre de 1860, día en que nació
la Compañía de Bomberos Voluntarios Unión
Chalaca Nº 1, hoy la decana del bomberismo
peruano.
REPORTE DE EMERGENCIAS
Los bomberos peruanos han acudido a casi todas las calamidades
en los últimos 144 años, incluyendo guerras, inundaciones,
terremotos, y naturalmente los incendios. El color rojo fuego
los identifica, y lo lucen orgullosos en sus uniformes, autobombas,
ambulancias y carros de rescate.
El
primer fallecido en acto de servicio fue Antonio Alarco, caído
en el Combate del 2 de Mayo de 1866 que selló la independencia
americana. Otros 13 bomberos fueron fusilados por el ejército
chileno mientras extinguían incendios durante el asedio
a Lima, en 1881. En el siglo XX cinco voluntarios murieron aplastados
en el siniestro de la calle Plumereros. También hubo
varios bomberos que fallecieron intentando asistir a las víctimas
de las múltiples revoluciones y alzamientos.
Durante la violencia terrorista de los 80, los bomberos desplegaron
sus mejores esfuerzos, atendiendo innumerables incendios, explosiones
y balaceras. Un penoso recuerdo en abnegado trabajo significó
el coche-bomba que en 1992 destruyó casi una calle en
el acomodado distrito de Miraflores, generando decenas de muertos
y heridos, y numerosos fuegos sin control.
Por esos tiempos nace una especialidad que hoy asume el mayor
porcentaje de emergencias atendidas en los últimos años:
el servicio de ambulancias.
En diciembre de 2002 un pavoroso incendio arrasó la tugurizada
zona comercial de Mesa Redonda, en el centro de la capital,
cobrando centenares de vidas. El desempeño de los bomberos
voluntarios fue sobresaliente, pese a que muchos perdieron a
sus familiares y amigos en la tragedia.
CAPACITACIÓN Y EQUIPAMIENTO
Gracias a los acuerdos de cooperación con la Oficina
para Desastres (OFDA) de EE.UU., se dictan cursos para alcanzar
la calificación como especialista en Búsqueda
y Rescate en Estructuras Colapsadas, Primeros Auxilios Avanzados,
Primera Respuesta a Incidentes con Materiales Peligrosos, Rescate
Vehicular, Bomberos Forestales, entre otros.
Algunos bomberos viajan con recursos propios a estudiar en las
escuelas para bomberos en los Estados Unidos. Otros han seguido
cursos con rescatistas españoles, franceses y británicos,
mientras que la Asociación Bomberos Sin Fronteras presta
valioso apoyo.
El parque automotor es el mayor dolor de cabeza del CGBVP, pues
en su gran mayoría data de 1980. De Japón se recibió
durante los 90 alrededor de 350 vehículos usados de las
marcas Mitsubishi, Nissan, Toyota e Hino. Este aporte forma
la espina dorsal de la flota vehicular contraincendios en todo
el país, pues el reequipamiento anunciado por el Gobierno
aún no se concreta.
En cuanto al personal, un joven inicia su carrera presentándose
en la estación de bomberos de su distrito. Si aprueba
una serie de exámenes físicos y psicológicos,
se convierte en Bombero-Alumno, y sigue un curso teórico-práctico
en diez meses. Conocerá los rudimentos de la lucha contra
el fuego, primeros auxilios y reglamentos; participará
en prácticas con bomberos rentados del aeropuerto, de
las refinerías de petróleo, de las industrias
privadas y de las Fuerzas Armadas.
Superada esta etapa se gradúa con el grado de Seccionario
(bombero de una Sección), primer peldaño en una
carrera que incluye los grados de Subteniente, Teniente, Capitán,
Teniente Brigadier, Brigadier, Brigadier Mayor hasta Brigadier
General. Los ascensos se dan cada cuatro años evaluando
la calificación profesional en asignaturas como Primera
Respuesta a Materiales Peligrosos-PRIMAP, Evaluación
de Desastres-EDAN, Auxiliar de Primeros Auxilios Avanzados-APAA,
Logística y Administración, entre otros.
EN LA ACTUALIDAD
Hasta el año 1952 las Compañías de Bomberos
tenían autonomía técnica, económica
y administrativa, y reportaban a sus respectivas Comandancias
o Cuerpos Regionales. Luego, se unificó en un solo Comando
Nacional de Bomberos Voluntarios, conciliando diferentes intereses,
expectativas y procedimientos.
En
la actualidad, el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del
Perú está organizado en un Comando Nacional, con
sede en Lima, que rige sobre 25 Comandancias Departamentales
una por cada región del país-, que a su
vez integran a las 176 Compañías de Bomberos.
El Comando Nacional está conformado por la Comandancia
General, a cargo en la actualidad del Brigadier General CBP
Carlos Córdova Gómez, un veterano bombero de la
Compañía Cosmopolita Nº 11 (zona de Lima-Sur),
y empresario en la vida privada.
También por la Vice Comandancia General, la Inspectoría
General y el Consejo Nacional de Disciplina. Además,
por las Direcciones Generales de Administración, Operaciones,
Centro de Instrucción y Prevención e Investigación
de Incendios, y las Direcciones de Economía, Personal,
Logística, Mantenimiento, Control Patrimonial, Informática,
Comunicaciones, Técnica, Sanidad y Seguridad. Completan
este cuadro la Secretaría General y las Oficinas de Imagen
Institucional, Asesoría Jurídica, Planificación
y Aduanas.
Las Jefaturas Departamentales poseen un variado número
de Compañías bajo su mando, según las demandas
de cada región. Por ejemplo, Lima Metropolitana tiene
46 Compañías, mientras que Puno, junto al lago
Titicaca, apenas posee tres.
Una Compañía de Bomberos Voluntarios típica
opera con un Primer Jefe (administrativo), Segundo Jefe (operativo),
varios Jefes de Operaciones (o Secciones Contraincendio, Rescate,
Escalas, Médica, Ambulancia o Materiales Peligrosos),
un Jefe de Administración, y unos 50 efectivos. El servicio
diurno se cubre con un mínimo de tres bomberos más
un chofer rentado, y el nocturno con ocho efectivos.
Los bomberos voluntarios son hombres y mujeres que pueden ingresar
a la institución ni bien cumplen la mayoría de
edad -18 años-, y se jubilan a los 70 en discretas ceremonias.
En ese lapso y sin cobrar un solo centavo, estos voluntarios
de rojo expondrán sus vidas al peligro para salvar a
personas desconocidas, interpretando el mensaje de su lema centenario:
Dios, Patria y Humanidad. |
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